Saca a pasear tu alma,
no dejes que el polvo forme costra.
Saca al brillo de la luz del día
la luminosidad de tu mirada inquieta y curiosa.
Bota de alegría, abre tu corazón en canal y siente como la
vida,
el tiempo y las personas van dejando su firma en él.
Siente, llora, ríe y ama sin temor.
Corre, detente y respira cuando tu instinto de superviviente
así lo dicte.
Guíate por tu naturaleza, por tus instintos, por tu corazón.
Cree en todo lo que eres, y sé todo lo que crees y nada
menos que ello.
Pronto los demás entenderán el tipo de persona que eres.
Algunos, los más ajenos, se distanciarán de ella.
Los más símiles se acercarán, por el contrario.
Lo importante, al final de todo, no será lo sola o acompañada
que estés.
Sino que tu corazón, abierto en canal, gozará de la
satisfacción de saber a qué sabe la vida.
Y tu alma, tu alma juguetona, contará con la felicidad y la
sabiduría de una alma libre, vivaz, sincera, salvaje e incorruptible.
Saca a pasear tu alma pasajera,
todo el tiempo en que se lo niegues, será tiempo que
lanzarás para siempre a la hoguera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario